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Dilemas morales

Dilemas morales

Aquí tenéis una selección de dilemas morales sacados de página web del Departamento de Filosofía del IES Murgi.
Este dilema lo han padecido numerosos científicos y está directamente relacionado con el problema de la neutralidad moral de la ciencia. Los que defienden esa neutralidad argumentan que los científicos no son responsables morales del uso que se haga de sus descubrimientos, y que esa responsabilidad debe caer únicamente sobre aquellos que han decidido usar un descubrimiento para una u otra cuestión.
Sin embargo, los que cuestionan esa postura argumentan que los científicos no son neutrales, ya que cuando comienzan sus investigaciones conocen los posibles usos que pueden hacerse de sus inventos. Por tanto, sí cabe considerarlos como responsables morales si el uso que otros hacen provoca consecuencias negativas.
Por ejemplo, en la II Guerra Mundial, un grupo de científicos trabajó en la investigación atómica. Fruto de aquellas investigaciones fue la Bomba Atómica arrojada sobre Hiroshima. ¿Quién fue el responsable moral de ese acto: el Presidente de los Estados Unidos o los científicos que contribuyeron a lograrla?
Piensa sobre esa cuestión y pregúntate a ti mismo: ¿trabajarías tú en un proyecto científico, a partir del cual los Estados pudieran usar tus descubrimientos para fines bélicos o invocarías razones morales para no participar en esas investigaciones? ¿Argumentarías a favor de la neutralidad de la ciencia o en contra?
Supónte que eres empresario. El negocio te va bastante bien y tienes empleadas a 20 personas. Aparecen en el mercado unas máquinas que podrían sustituir a diez de los trabajadores, produciendo la misma cantidad de objetos que ellos producen al mes. Se te plantea la siguiente cuestión: despedirlos y comprar las máquinas, o no comprarlas y continuar el sistema de producción como está hasta ese momento.
Ante ese dilema, te planteas las siguientes consideraciones:
- Compres o no las máquinas, la producción seguirá siendo la misma.
- Ahora bien, tus ingresos particulares serán mayores si despides a los trabajadores, puesto que con los sueldos que ya no pagarás, podrás amortizar el precio de las máquinas en uno o dos años.
- Sin embargo, no te parece bien el mandar al paro a personas que hasta ahora han cumplido perfectamente contigo y con tu empresa. Pero ya se sabe, la tecnología provoca estas situaciones, y una empresa no puede estar de espaldas al avance tecnológico.
- Te dices a ti mismo que tal vez no sea tan importante el despido: durante algún tiempo cobrarán el subsidio del paro y seguro que pronto podrán encontrar trabajo. En caso de que necesitase referencias tuyas para otros trabajos, tú estás dispuesto a hablar con quien sea para informarle de que son unos trabajadores excelentes. ¡Sí, piensas realmente que no tardarán en encontrar un nuevo trabajo! Claro, eso piensas tú, pero tales cosas nunca pueden ser seguras…
Finalmente, tienes que decidir: continuar como hasta ahora -tú obtienes ganancias más que suficientes para cubrir tus necesidades- y mantener los puestos de trabajo, o despedir a los obreros y aumentar tus ganancias (al fin y al cabo, te dices a ti mismo, esa es la función de un empresario: arriesgarse para ganar el máximo dinero posible).
¿Qué harías tú y por qué?
Durante algunos minutos vas a ser un Agente Secreto, aunque no como Mortadelo y Filemón, ni tampoco como 007, sino uno “normalito”. Debido a tu trabajo conoces información reservada, y sabes que los Servicios Secretos están llevando a cabo una violación sistemática de ciertos Derechos Humanos, aunque tratan de justificarla diciendo que lo hacen en interés de la patria. Por ejemplo, espían la intimidad de ciertos personajes, chantajean a otros, utilizan métodos de torturas psicológicas con algunos detenidos, han financiado algún que otro crimen por razones de Estado, etc. Por convicciones morales, tú te hallas totalmente en contra de esas violaciones y, además, tienes pruebas consistentes que, en un juicio, serían suficientes para llevar a cabo acusaciones concretas contra los Servicios Secretos.
Un día, un periodista te ofrece la oportunidad de denunciar esos métodos en su periódico. ¿Qué harías?:
- Negar que se estuvieran produciendo actuaciones contra los Derechos Humanos, porque al fin y al cabo tú eres un agente que ha jurado mantener silencio. Tratas de calmar tu conciencia moral diciéndote a ti mismo que no tienes capacidad de decisión para modificar esos métodos y que, si los denuncias, caerán algunas cabezas sin que en el fondo cambie nada, ya que nombrarán nuevos cargos y comenzará todo otra vez.
- Denunciar las violaciones por respeto a tu conciencia moral, aunque con ello pierdas tu trabajo y sepas que, a partir de ese momento, tu integridad física y moral estará amenazada.
Uno de los negocios más rentables en los últimos tiempos es el del periodismo sensacionalista relacionado con la llamada “prensa rosa”. En las revistas del corazón o en programas de radio y televisión donde intervienen famosos se venden exclusivas millonarias por revelar secretos íntimos, asuntos sexuales o fotografías comprometedoras. Está claro que muchas de esas exclusivas atentan directamente contra el honor y el derecho a la intimidad de algunas personas.
Supónte que tú eres el director de una cadena de televisión y tienes que autorizar o denegar el permiso para la creación de un programa de este tipo. Sabes que la audiencia de estos programas es altísima (y se trata de un asunto importante para los accionistas de tu empresa, ya que los ingresos publicitarios aumentarían), aunque personalmente consideras inmoral el vender secretos íntimos que afecten a terceras personas.
De entre las siguientes decisiones, cuál elegirías y por qué:
Autorizar el programa, ya que lo importante es conseguir audiencia. Al fin y al cabo eso es lo que desean mayoritariamente los accionistas y son ellos los que te pagan.
- Autorizar el programa, argumentando que eso es lo que la opinión pública desea y, por tanto, se trata de una decisión democrática.
- Denegar el programa por motivos morales.
- Denegar el programa con el fin de crear una imagen de cadena televisiva seria y así captar a espectadores contrarios a este tipo de espacios.
Probablemente, a lo largo de tu vida, hayas tenido alguna discusión generacional con tus padres acerca de los estudios, tus gustos estéticos o tus formas de relación social. En esos casos, tú habrás procurado defender tus puntos de vista con los argumentos que considerases más convenientes. Ahora te vamos a pedir una inversión del punto de vista, es decir, que te coloques en el lugar de tus padres.
Imagínate que tienes un hijo que es buen estudiante, pero que al terminar la ESO decide que no quiere estudiar más y que prefiere ponerse a trabajar en un supermercado como mozo de almacén, argumentando que quiere ser libre y tener independencia económica para irse de casa. A ti, como padre o madre, esa decisión te parece claramente equivocada, porque piensas que tu hijo podría aspirar a culminar estudios superiores que le permitieran alcanzar una profesión ventajosa en el mercado de trabajo. En esos momentos se te plantea un dilema: debes dejar que sea tu hijo el que adopte libremente su decisión o, por contra, debes forzarlo a seguir estudiando con el argumento de que es menor de edad y todavía no puede saber con propiedad qué es realmente lo que le conviene.
Argumenta racionalmente, desde el punto de vista ético, tu respuesta.
En una novela del escritor inglés del siglo XIX, Charles Dickens, titulada La casa sombría, se plantea un tema moral de gran trascendencia. Uno de los personajes, la señorita Jellyby, se dedica a cuidar obsesivamente a los nativos de un país africano, mientras desatiende o apenas presta atención a los necesitados de su propio país. El narrador critica esa actitud y afirma que las primeras obligaciones morales de una persona están para con su propia familia; después, para con los desfavorecidos de su pueblo o de su país, y sólo finalmente para con los que no pertenecen a nuestra sociedad.
La señorita Jellyby alega que cuida de esos africanos porque son los que mayormente lo necesitan, mucho más que las personas cercanas de su propia sociedad que también sufren necesidades…
Si tú tuvieras que intervenir en el debate sobre ese dilema, ¿qué posición defenderías?
Es frecuente que, en muchas ocasiones, entren en conflicto nuestros sentimientos morales con la legalidad vigente del país donde residimos. Por ejemplo, casi todos nosotros conocemos inmigrantes que viven en España en situación irregular, sin papeles para trabajar ni para residir en nuestro país. Muchas veces tenemos sentimientos de piedad para con ellos, puesto que observamos las necesidades y la falta de recursos para vivir que padecen. Quisiéramos ayudarlos, pero generalmente no sabemos cómo.
Imagínate que tienes un trabajo ocasional que ofrecer a alguien (por ejemplo, pintar la casa). ¿Se lo darías a un inmigrante sin papeles, aun a riesgo de exponerte a sufrir una multa por ello? ¿Crees que es moral ese hecho, cuando existen pintores legalizados que pagan sus impuestos y que están buscando trabajo? En este caso, ¿piensas que el estado de necesidad que sufre el inmigrante justificaría el ofrecerle a él el trabajo en lugar de a otro trabajador regularizado o no? Argumenta moralmente tus respuestas.
Como sabrás por tu propia experiencia, resulta más fácil –por regla general, aunque caben muchas excepciones, por supuesto– llevarse mejor con una persona de ideología semejante a la nuestra, que con otra que defienda conceptos opuestos. Sin embargo, las diferencias ideológicas no deben representar una barrera entre las personas, ya que es posible una convivencia a través del diálogo y el acuerdo. Ésa es una de las grandezas del sistema democrático: la convivencia pacífica entre personas de diferentes ideologías. De hecho, en la democracia existen elecciones periódicas que garantizan una alternancia en el poder de los diferentes grupos ideológicos y políticos.
En la vida cotidiana, sin embargo, a veces resulta difícil mantener relaciones afectivas o de amistad con personas radicales que discrepan notablemente de nuestra ideología. Por ejemplo, imagínate que tienes un amigo de la infancia al que hace mucho tiempo que no ves. Un día os reencontráis y la alegría que te produce el verlo de nuevo queda enturbiada por su defensa de una ideología racista y neonazi. Él te propone seguir viéndoos para retomar de nuevo la vieja amistad. ¿Qué harías tú en un caso como ése? ¿Pondrías alguna excusa para evitar esa relación o aceptarías la invitación, aunque procurarías por todos los medios no hablar de cuestiones ideológicas en vuestros encuentros? ¿Qué es más importante para ti: la amistad incondicional o la ideología de tus amigos? Justifica moralmente tu respuesta.
A la entrada de una discoteca ves un letrero que dice: “Reservado el derecho de admisión“. El portero impide el acceso a una persona por ser de otra etnia. Tú sabes, tal vez porque te lo hayan explicado tus profesores o tus padres, que es ilegal utilizar el derecho de admisión si con él se están justificando actitudes racistas, xenófobas o que escondan cualquier tipo de discriminación por motivos ideológicos, religiosos, etc.
¿Tú qué harías? ¿Enfrentarte al portero o no intervenir en el tema por considerar que a ti no te afecta?
Supongamos que el grupo de amigos y amigas con el que vas decide entrar en la discoteca tras el incidente, a pesar de que se le ha impedido el paso a una persona de otra etnia. ¿Qué harías tú? ¿Entrar? ¿Irte solo a casa? ¿Ir a denunciar el hecho a la policía?
Tomado de VV. AA.: Ética. Mileto Ediciones
En la mayoría de códigos militares de justicia existe una figura llamada ‘obediencia debida’ según la cual los mandos y los soldados deben obedecer escrupulosamente las órdenes emanadas de un mando superior. Dicha norma es muy importante en el ejército, porque a través de ella se garantiza la rígida disciplina que caracteriza a esta institución, disciplina necesaria para un funcionamiento efectivo de las misiones que tiene encomendadas el ejército.
Ahora bien, existen unos límites a la obediencia debida, uno de los cuales es el de negarse a cumplir órdenes que atenten contra la dignidad de las personas y contra sus derechos fundamentales. Sin embargo, y paradójicamente, el militar que se niegue a cumplir cualquier orden puede ser inmediatamente arrestado por su superior, aunque posteriormente tenga el derecho a defenderse.
Son numerosos los casos de violaciones de derechos humanos donde muchos de sus responsables se escudan en la ‘obediencia debida’ para evitar asumir las responsabilidades morales y legales de determinadas acciones. Así sucedió con mandos inferiores del ejército durante la dictadura militar en Argentina, responsable de miles de desaparecidos; en los ejércitos serbios, croatas y bosnios que intervinieron en la guerra de la antigua Yugoslavia, etc.
Según argumentan muchos mandos inferiores, los responsables morales son sus jefes ya que ellos se limitaron a cumplir con la obediencia debida, bajo amenaza de ser castigados duramente si se negaban a obedecer esas órdenes.
Si tú tuvieras que juzgar moralmente sobre situaciones de obediencia debida, qué decidirías en los siguientes casos y por qué:
- ¿Son responsables morales y legales los soldados que obedecieron órdenes para torturar a ciudadanos en la dictadura argentina o en la guerra de Bosnia? ¿Son responsables los mandos intermedios, que tienen mayor capacidad de oposición que los soldados? ¿Acaso son sólo responsables morales los altos mandos?
- ¿Es responsable moral un piloto militar que, conociéndolo previamente, lanza bombas de enorme poder destructor sobre ciudades, sabiendo que matarán a personal civil además de a militares?
- Si te afectase a ti un caso de obediencia debida, ¿qué harías: obedecer porque crees que ése es el deber de un militar o negarte a cumplir la orden aunque puedan castigarte muy duramente? Si la alternativa fuese o cumplir la orden o el fusilamiento, ¿serías igual o menos responsable que en el caso de que el castigo impuesto no fuese tu muerte?
Numerosos países han firmado acuerdos internacionales por los que se comprometen a no vender armas a Estados que se encuentren en guerra. Sin embargo, y a pesar de esos acuerdos, muchas veces incumplen lo firmado y les venden armas. Para ello, suelen utilizar habitualmente a terceros países, quienes teóricamente son los receptores del armamento aunque todos saben que éstos lo revenderán posteriormente a los Estados combatientes.
Imagínate que tú eres el Ministro de Defensa de un Estado que ha firmado el acuerdo internacional sobre venta de armamento. En tu país, existen muchas fábricas de armas con numerosos empleados. Al reducirse las compras, corren serio peligro el mantenimiento de miles de puestos de trabajo. Además, tú sabes que si renuncias a vender armas a un Estado que se encuentra en situación de guerra, otros Estados lo harán en tu lugar, con lo cual la situación no cambiará.
Se te plantea, entonces, un problema moral: ¿qué hacer? ¿Seguir los dictados de tu conciencia y no vender armamento, o dar prioridad a los puestos de trabajo puesto que tú sabes que finalmente el país en guerra conseguirá igualmente armamento en el mercado internacional?
Supónte que eres ciudadano de un Estado de EE. UU. (Texas, por ejemplo) donde la pena de muerte es legal (tú estás, sin embargo, en contra de ella) y que te toca ser miembro de un jurado, lo que en aquel país representa una obligación y un deber.
¿Aceptarías participar en dicho jurado para juzgar a una persona por asesinato, quien, en el caso de ser declarada culpable, podría ser condenada a la cámara de gas, o te declararías insumiso, negándote a participar en el jurado -aun a costa de sufrir sanciones o castigos a causa de esa negativa- por considerar que tú estás totalmente en contra de la aplicación de la pena de muerte, incluso en el caso de los culpables por asesinato?
¿Justificarías tu participación, argumentando que es deber de todo ciudadano participar en la administración de la justicia y que, por tanto, tú no haces más que cumplir con tu deber social y legal, o no?
Un buen método para comprender las actitudes de los demás y poder valorarlas moralmente es intentar ponerse en su lugar y ver el problema, no desde nuestro punto de vista, sino desde el suyo, analizando todas las variables para poder comprender por qué actúan de una determinada manera.
Pues bien, vamos a proponerte que te pongas en el lugar de un hombre joven que vive en un país subdesarrollado y que ve como él y su familia pasan hambre en medio de la pobreza más extrema. Sabe, bien porque lo ha visto en televisión o en revistas, bien porque otros se lo han contado, que en el mundo desarrollado existe la posibilidad de encontrar trabajo y ganar dinero, aun siendo un inmigrante en situación irregular. Si consigue llegar, piensa, podría solucionar los problemas de su familia, o incluso ir llevándosela poco a poco hacia su nuevo hogar.
Sabe que tiene poco que perder, porque en esas condiciones de pobreza en las que vive, incluso la vida no vale nada. Pero aún le queda la esperanza de huir de la pobreza…
Si tú estuvieras en esa situación ¿te arriesgarías a perder todo, incluso tu vida, para lograr entrar en un país desarrollado? ¿O no: buscarías otros medios en tu propio país?
Hace algunos años, la prensa internacional denunció que grandes empresas multinacionales (entre ellas, algunas de las grandes marcas de ropa y zapatillas deportiva) utilizaban a niños en sus fábricas instaladas en países del Tercer Mundo.
Según los reportajes publicados, las condiciones de explotación laboral que se producían en esas fábricas eran escandalosas. De esa manera, las empresas conseguían fabricar el producto a un precio mucho menor que el que tendrían que pagar si esas prendas se hubiesen fabricado en países con legislaciones respetuosas con los Derechos Humanos y protectoras de los derechos laborales y sindicales de los trabajadores.
Algunas de estas multinacionales se justificaron, argumentando que ellos no fabricaban directamente las prendas, puesto que concedían la patente a empresas nacionales de esos Estados (es decir, subcontrataban la fabricación), las cuales se encargaban de todo el proceso. Según ellas, ignoraban que en esas fábricas trabajasen niños y que fueran vulnerados sistemáticamente los derechos laborales; al parecer, se enteraron por la prensa de la explotación económica y personal de sus trabajadores.
Si tú tuvieras constancia de que una empresa multinacional de ropa deportiva acude a esas prácticas, ¿comprarías ropa de esa marca, aunque fuese más barata y te gustasen especialmente las prendas que fabrica? Justifica moralmente tu opción.

28 comentarios:

  1. En una novela del escritor inglés del siglo XIX, Charles Dickens, titulada La casa sombría, se plantea un tema moral de gran trascendencia. Uno de los personajes, la señorita Jellyby, se dedica a cuidar obsesivamente a los nativos de un país africano, mientras desatiende o apenas presta atención a los necesitados de su propio país. El narrador critica esa actitud y afirma que las primeras obligaciones morales de una persona están para con su propia familia; después, para con los desfavorecidos de su pueblo o de su país, y sólo finalmente para con los que no pertenecen a nuestra sociedad.
    La señorita Jellyby alega que cuida de esos africanos porque son los que mayormente lo necesitan, mucho más que las personas cercanas de su propia sociedad que también sufren necesidades…
    Si tú tuvieras que intervenir en el debate sobre ese dilema, ¿qué posición defenderías?
    3) No estaría ni de un lado ni de otro, ya que una persona no puede ocuparse de todo el mundo que tiene alrededor, y no creo que esa mujer tenga tiempo ni recursos para atender a todos, por lo que deberia haber gente especializada en alludar a un grupo, como los inmigrantes, y otro grupo a los del propio pais, y asi dividir el trabajo y que ningun grupo salga mejor parado.

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  2. Segundo dilema:

    Supónte que eres empresario. El negocio te va bastante bien y tienes empleadas a 20 personas. Aparecen en el mercado unas máquinas que podrían sustituir a diez de los trabajadores, produciendo la misma cantidad de objetos que ellos producen al mes. Se te plantea la siguiente cuestión: despedirlos y comprar las máquinas, o no comprarlas y continuar el sistema de producción como está hasta ese momento.
    Ante ese dilema, te planteas las siguientes consideraciones:
    - Compres o no las máquinas, la producción seguirá siendo la misma.
    - Ahora bien, tus ingresos particulares serán mayores si despides a los trabajadores, puesto que con los sueldos que ya no pagarás, podrás amortizar el precio de las máquinas en uno o dos años.
    - Sin embargo, no te parece bien el mandar al paro a personas que hasta ahora han cumplido perfectamente contigo y con tu empresa. Pero ya se sabe, la tecnología provoca estas situaciones, y una empresa no puede estar de espaldas al avance tecnológico.
    - Te dices a ti mismo que tal vez no sea tan importante el despido: durante algún tiempo cobrarán el subsidio del paro y seguro que pronto podrán encontrar trabajo. En caso de que necesitase referencias tuyas para otros trabajos, tú estás dispuesto a hablar con quien sea para informarle de que son unos trabajadores excelentes. ¡Sí, piensas realmente que no tardarán en encontrar un nuevo trabajo! Claro, eso piensas tú, pero tales cosas nunca pueden ser seguras…
    Finalmente, tienes que decidir: continuar como hasta ahora -tú obtienes ganancias más que suficientes para cubrir tus necesidades- y mantener los puestos de trabajo, o despedir a los obreros y aumentar tus ganancias (al fin y al cabo, te dices a ti mismo, esa es la función de un empresario: arriesgarse para ganar el máximo dinero posible).
    ¿Qué harías tú y por qué?
    Mi opinión:
    Yo no despediría a los trabajadores en las circunstancias económicas en las que nos encontramos ahora.Quizás si viviesemos una mejor situación ecónomica y hubiese menos paro,si.Ahora no lo haría,porque es muy difícil encontrar trabajo,esas personas seguro que tienen una familia que alimentar,yo al fin y al cabo estoy obteniendo buenos beneficios,vivo bien y me da para cubrir los gastos de la empresa de sobra.A demás si estás personas trabajan bien,se merecen continuar trabajando.
    No descartaría ,si la situación económica mejora en un futuro,contratar las máquinas siempre y cuando mis antiguos trabajadores quedasen en una buena posición.

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  3. 1-Dilema del empresario: No despediría a los trabajadores ya que obtengo el suficiente dinero para vivir,ellos son personas y considero que merecen prioridad a una máquina que solo desempeña una función determinada-
    2-Dilema de la casa sombría: Defendería la posición de la señora, hay que ayudar a quien más lo necesita.
    3-Dilema de la discoteca: Mi acción sería la de avisar a la policía ya que se ha vulnerado a una persona sólo por el mero hecho de ser de otra etnia,todos somos personas no hay razas,todos somos iguales pero distintos en opiniones.
    4-Dilema del envío de armas a países en guerra: Moralmente, no enviaría esas armas sabiendo que causaran la muerte de otros por mi culpa,preferiría afrontar el desempleo que saber que por mi culpa han muerto personas.
    5-Dilema de ser un agente secreto: Guardaría silencio aunque se que la violación de derehos humanos es inmoral, lo haría porque aunque yo lo dijera ese servicio secreto seguiría activo porque estaría respaldado por el estado, y yo mismo sufriría esas torturas por haber hecho algo que prometí no hacer sé que es injusto, inmoral pero cuando sabes que no se puede llegar a solucionar a veces vale más callarse.

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  4. 1er dilema:

    Tema : Proyectos cientificos para fines bélicos

    En mi opinión, los científicos solo cumplian sus trabajos, y el responsable de los actos es el presidente de los Estados Unidos, porque es él el que decide que hacer con el descubrimiento y sobre todo, es el responsable de que haya una guerra.

    En cuanto a la opción de que yo participara en un proyecto como ése, probablemente no, ya que aunque la ciencia ha estado supeditada a la guerra históricamente, los descubrimientos científicos deben usarse para el bien de las personas.

    2º dilema:

    Tema : ¿Máquinas o trabajadores?

    Creo que les despediría, ya que las empresas necesitan progresar a nivel tecnológico, de manera que aunque ahora la empresa vaya bien, si rechazo dicho progreso, en unos años irá mal.

    Asimismo, teniendo en cuenta que la función de una empresa, y del empresario que la dirige es obtener mayores beneficios, si tuviera que despedir a unos trabajadores y sustituirlos por máquinas, si esto representa una ganancia económica, como así es: lo haría.

    3er dilema:

    Tema : Permitir un programa del ''corazón''

    Estoy de acuerdo con que no es legítimo sacar a la luz la intimidad de las personas. Pero, creo que hay que tener en cuenta, que como directora de la cadena, el trabajo que me corresponde es conseguir la máxima audiencia y que la cadena gane dinero. Del mismo modo, tengo que asegurar que los accionistas estén contentos; y por otra parte, de este modo doy de comer a los famosos, que no tienen otra cosa que hacer más que vender su vida.

    4º dilema:

    Tema : Dar trabajo a un ''sin papeles'' o no

    Yo le daría el trabajo al ''sin papeles'' ya que sería un buen acto, -ayudar a otra persona-. Muchas veces, las leyes vigentes no favorecen a estas personas, que han tenido que sufrir mucho para llegar a nuestro país y son más trabajadores, en bastantes ocasiones, que los ciudadanos españoles.

    5º dilema:

    Tema : La amistad y la ideología

    Si yo me encontrara con ese amigo, aceptaría el encontrarme con él, aunque evitaría totalmente hablar de cuestiones políticas o ideológicas. Eso la haría a causa de que encontrarse con un amigo de la infancia es difícil, y ya que se me presenta la oportunidad no querría desaprovecharla.

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  5. Supónte que eres empresario. El negocio te va bastante bien y tienes empleadas a 20 personas. Aparecen en el mercado unas máquinas que podrían sustituir a diez de los trabajadores, produciendo la misma cantidad de objetos que ellos producen al mes. Se te plantea la siguiente cuestión: despedirlos y comprar las máquinas, o no comprarlas y continuar el sistema de producción como está hasta ese momento.

    Ante ese dilema, te planteas las siguientes consideraciones:
    - Compres o no las máquinas, la producción seguirá siendo la misma.
    - Ahora bien, tus ingresos particulares serán mayores si despides a los trabajadores, puesto que con los sueldos que ya no pagarás, podrás amortizar el precio de las máquinas en uno o dos años.
    - Sin embargo, no te parece bien el mandar al paro a personas que hasta ahora han cumplido perfectamente contigo y con tu empresa. Pero ya se sabe, la tecnología provoca estas situaciones, y una empresa no puede estar de espaldas al avance tecnológico.
    - Te dices a ti mismo que tal vez no sea tan importante el despido: durante algún tiempo cobrarán el subsidio del paro y seguro que pronto podrán encontrar trabajo. En caso de que necesitase referencias tuyas para otros trabajos, tú estás dispuesto a hablar con quien sea para informarle de que son unos trabajadores excelentes. ¡Sí, piensas realmente que no tardarán en encontrar un nuevo trabajo! Claro, eso piensas tú, pero tales cosas nunca pueden ser seguras…
    Finalmente, tienes que decidir: continuar como hasta ahora -tú obtienes ganancias más que suficientes para cubrir tus necesidades- y mantener los puestos de trabajo, o despedir a los obreros y aumentar tus ganancias (al fin y al cabo, te dices a ti mismo, esa es la función de un empresario: arriesgarse para ganar el máximo dinero posible).
    ¿Qué harías tú y por qué?


    -Pues yo,no despediría a los trabajores,ya que son personas inocentes que pueden tener hijos a los que alimentar,o padres ancianos a los que cuidar. Tengo unas ganancias que me sirven para vivir perfectamente,y puede que esos trabajadores a los que despida no puedan ser contratados en ninguna otra empresa,finalicen el paro y tengan que vivir en la calle. Así que me quedo con los trabajadores,y sin las máquinas.

    Ana de la Fuente.

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  6. EL DILEMA DEL ESCRITOR CHARLES DICKENS.
    .Yo opino que tiene razón el narrador, lo primero es la familia porque si no tiene para comer y tu en vez de ayudarlos ayudas a otras personas que no tienes relación con ellas les parecerá mal y además puedes perder un ser querido.

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  7. El dilema del empresario:


    -Yo haría lo mejor para la empresa porque me gusta ganar dinero como a todo el mundo y no voy a desperdiciar esa oportunidad.

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    1. ¿Y no has pensado que a esas personas a las que has despedido también les gusta ganar dinero? En la situación inicial, todo sacan beneficios; si los despides, solo tú. Si no los despides, sigues sacando el dinero necesario para mantener la empresa y llevar una buena vida, y ellos trabajan y ganan un salario merecido que les permite vivir con calidad... En mi opinión, el hecho de estar dando trabajo a 20 personas compensa el ganar un poco menos de lo que ganarías rodeado de máquinas...

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  8. Dilema 1:Dilema de ser empresario

    Dependiendo de la relación que tenga con los trabajadores,es decir,si los trabajadores son parte de mi familia o unos amigos de toda la vida con una relación muy amistosa no sería capaz de despedirlos ,ya que son personas importantes en mi vida,y por tanto no sería capaz de despedirlos y por tanto causarles el resto de cosas que pasen después.

    Por otro lado si la relación con esas personas es meramente profesional,es decir, que solo los conozco del trabajo,yo creo que si sería capaz de hacerlo,ya que esto es un negocio y se trata basicasmente de sacar todo el dinero posible,y si para eso tengo que despedir a unas personas con la que la relación es practicamente nula,sí podría despedirlos.

    En conclusión no hay que juntar los negocios con la familia.

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  9. Dilema de la prensa Rosa.

    Denegaria la peticion de ese programa. Porque la gente que ve ese tipo de programas, me parecen personas con vidas tan vacias que tienen que meterse en las vidas de personas a las cuales no conocen y nunca las van a conocer. La moral, impediría en este caso que yo como director permitiera que autorizara que mi cadena tuviera ese tipo de programas "basura".

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  10. Bruno Cordera Martín15 de octubre de 2012, 12:18

    Dilema del Portero de discoteca

    Básicamente, lo que haría yo sería entrar, si voy a una discoteca es para divertirme, no para crear polémica con un matón ruso, a parte de que saldría perdiendo no arreglaría nada plantandole cara, eso sí, si la persona que tiene problemas para entrar es de mi grupo, automáticamente nos iríamos a otro establecimiento.

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  11. Dilema de los obreros:

    No despediría a nigún obrero porque voy a obtener las suficientes ganancias para cubrir mis necesidades y además estoy creando empleo. Si pusiese las máquinas tendría que despedir a obreros y sería injusto para ellos porque los mandaría al paro y a lo mejor ya no encontrarían trabajo por mucho que les recomendase a otras empresas...

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  12. Sobre el tema de la educacion de tu hijo:
    -Yo le dejaria trabajar porque yo querria personalmente como padre que mi hijo hiciese lo que sea mejor para el, pero tambien es verdad que le insistiria en que se sacase la ESO por lo menos.

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    1. pero lo mejor para tu hijo no seria trabajar toda su vida en un supermercado y lo que tendrias que hacer es obligarlo a que haga por lo menos el bachiller y una carrera o un modulo y luego que el haga lo que quiera si quiere irse al supermercado que se vaya pero si se queda en el paro tiene una preparacion para mas trabajos

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    2. Pero no lo deberia obligar porque es libre y yo lo respeto.¿Y tu a tu hijo que le vas a seguir obligando hasta cuando sea mayor de edad?

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  13. DILEMA DEL AGENTE SECRETO:
    yo no diria nada porque prometi no decir nada y a parte no me jugaria estar amenazado toda la vida.

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    1. ¿Pero tu moral te permitiria seguir viviendo con la mentira?

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  14. 1.Dilema de los cientificos

    Bien, me parece que los cientificos si que tienen que tener una carga moral sobre el uso de sus creaciones.Por ejemplo los descubridores de la energia atomica, sabian perfectamente que podia usarse con fines belicos, asi que me parece que deberian haberlo pensado antes.Es cierto que fue un gran avance, pero las consecuencias fueron terribles.

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    1. NO, por esa ley de tres no viviriamos en un mundo lleno de tecnología, ya que a todo puede sacársele su lado bélico.
      -Los motores y el blindaje: tanques y aviones de combate
      -La eléctricidad: vallas electrificadas, sensores...
      -El teléfono: escuchas
      Etc

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  15. Durante algunos minutos vas a ser un Agente Secreto, aunque no como Mortadelo y Filemón, ni tampoco como 007, sino uno “normalito”. Debido a tu trabajo conoces información reservada, y sabes que los Servicios Secretos están llevando a cabo una violación sistemática de ciertos Derechos Humanos, aunque tratan de justificarla diciendo que lo hacen en interés de la patria. Por ejemplo, espían la intimidad de ciertos personajes, chantajean a otros, utilizan métodos de torturas psicológicas con algunos detenidos, han financiado algún que otro crimen por razones de Estado, etc. Por convicciones morales, tú te hallas totalmente en contra de esas violaciones y, además, tienes pruebas consistentes que, en un juicio, serían suficientes para llevar a cabo acusaciones concretas contra los Servicios Secretos.
    Un día, un periodista te ofrece la oportunidad de denunciar esos métodos en su periódico. ¿Qué harías?:
    - Negar que se estuvieran produciendo actuaciones contra los Derechos Humanos, porque al fin y al cabo tú eres un agente que ha jurado mantener silencio. Tratas de calmar tu conciencia moral diciéndote a ti mismo que no tienes capacidad de decisión para modificar esos métodos y que, si los denuncias, caerán algunas cabezas sin que en el fondo cambie nada, ya que nombrarán nuevos cargos y comenzará todo otra vez.
    - Denunciar las violaciones por respeto a tu conciencia moral, aunque con ello pierdas tu trabajo y sepas que, a partir de ese momento, tu integridad física y moral estará amenazada.
    Personalmente, no negaría estas actuaciones, pero tampoco las denunciaría, porque no las considero negativas. Es normal que una potencia mundial como Estados Unidos se vea en la obligación de espiar a sus ciudadanos y a los gobiernos de otros Estados, con el objetivo de defender a la patria y a sus aliados. Si bien los Derechos Humanos plantean la posibilidad de la convivencia pacífica de todas las naciones, el respeto absoluto a todos los ciudadanos (no investigando su vida privada ni sometiéndolos a tortura en caso de ser criminales), en algunas ocasiones esto es una utopía. Desde luego que los Derechos Humanos representan los valores de paz y respeto que el mismo cristianismo predica, y su ratificación por parte de cada uno de los Estados del mundo es un paso elemental para defender la libertad y la justicia en el mundo. Sin embargo, hay casos en los que conviene romper este trato por la propia seguridad de la nación y la sociedad, y que a un criminal confirmado culpable no se le pueda torturar para extraer de él información vital es sencillamente vergonzoso.
    Sinceramente, ¿qué le importa a un ciudadano que el Gobierno, que no lo conoce de nada, espíe por su propia seguridad sus correos electrónicos o sus llamadas telefónicas? Se evitarían muchísimos atentados, etc.

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  16. DILEMA DEL EMPRESARIO
    Afirmais o dais por hecho la mayoria que no los echariais porque podrían tener niños, familia o mayores a los que cuidar.
    ¿Quien dice que no son cocainomanos, o que se gastan el sueldo en pagar por mantener relaciones con menores de edad?
    En ese caso si que los echariais no?

    En definitiva yo creo que la opinión sobre este dilema debería ser de manera objetiva y no subjetiva.

    Objetiva: La finalidad principal de empresa y empresario es maximizar los beneficios por lo tanto si el despido de dichos trabajores supone un beneficio o menor coste para la empresa/empresario, el despido sería la decisión acertada.

    Subjetiva: Puedes pensar o suponer la vida que llevan esas personas y compadecerte o no, incluso te puedes basar en sus datos de CV o referencias anteriores, pero nunca sabras si el salario es para los estudios de sus hijos o si estan totalmente desatendidos y se lo gasta en otras cosas.

    Por lo tanto mi opinión totalmente objetiva y creo que acertada sería el despido.
    Otra cosa sería si fusen familiares, amigos o trabajadores normales de los que conocemos su vida, entonces habría que analizar otros factores para tomar la decisión.

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  17. Uno de los negocios más rentables en los últimos tiempos es el del periodismo sensacionalista relacionado con la llamada “prensa rosa”. En las revistas del corazón o en programas de radio y televisión donde intervienen famosos se venden exclusivas millonarias por revelar secretos íntimos, asuntos sexuales o fotografías comprometedoras. Está claro que muchas de esas exclusivas atentan directamente contra el honor y el derecho a la intimidad de algunas personas.
    Supónte que tú eres el director de una cadena de televisión y tienes que autorizar o denegar el permiso para la creación de un programa de este tipo. Sabes que la audiencia de estos programas es altísima (y se trata de un asunto importante para los accionistas de tu empresa, ya que los ingresos publicitarios aumentarían), aunque personalmente consideras inmoral el vender secretos íntimos que afecten a terceras personas.De entre las siguientes decisiones, cuál elegirías y por qué:
    Autorizar el programa, argumentando que eso es lo que la opinión pública desea y, por tanto, se trata de una decisión democrática. Puede que sea una opción cobarde, pero hay que pensar que la gente que sale en la prensa rosa sale porque ha hecho algo que quiere que se haga de dominio publico y que esta prensa es igual que cualquier otra pero en vez de economía, política o catástrofes, trata de la vida de famosos. Quien no quiera verlo que no lo vea.

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  18. Dilema 2.
    Sinceramente, no despediría a nadie.
    Si mi empresa va bien, despedir a mis empleados sería un tanto codicioso por mi parte. Ademas, al despedir a mis empleados contribuiría al aumento de paro,lo cual sería malo para el país y los habitantes de este.

    Dilema 4
    En mi opinión,denegaría el programa.Todo el mundo tiene derecho a la intimidad.
    Ya que yo y muchas otras personas tenemos nuestra intimidad,y nadie nos la quita,¿por qué deberíamos quitarle la suya a otras personas?¿No somos todos iguales y libres?

    Dilema 6
    Yo pienso que Jellyby debe ocuparse por igual de todos,comenzando por los que más lo necesiten.No debe prestar tan solo atención a los africanos ya que puede haber gente de su país que necesite una atención especial o mayor que la de los africanos.

    Dilema 7
    Yo no daría el trabajo a una persona sin papeles.Ya que estaría desobedeciendo una ley la cual esta hecha por el bien de mi país.Se lo daría a una persona en paro , de esta manera colaboraría a combatir el paro.

    Dilema 8
    Yo no renunciaría a una amistad por unas distintas ideologías.
    Seguiría quedando con mi amigo,de esta manera intercambiaríamos nuestras distintas ideologías y podríamos llegar a un entendimiento mutuo.

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  19. Andrea González Chaves6 de noviembre de 2013, 19:07

    DILEMA 10- OBEDIENCIA DEBIDA
    -Son responsables todos. Quizás legalmente tenga más responsabilidad los altos cargos ya que ellos mandaron la orden y siguiendo el código de la “obediencia debida” ellos podrían tener más culpa. Pero desde un punto de vista moral todos son igual de “malos” ¿A caso ninguno tiene la suficiente personalidad o fuerza para no dejarse ser manipulado y hacer cosas en contra de sus ideas? Esto esta muy bien reflejado en el experimento Milgram que muestra como muchas veces nos escudamos en las órdenes que nos dan para escabullirnos de nuestras responsabilidades éticas y morales. Otro claro ejemplo es la Matanza de My Lai, donde se acabó con una aldea entera y todos los que la habitaban durante la guerra de Vietnam, la excusa de los soldados fue que había sido una orden que habían recibido.
    -Lo mismo pasa con un piloto militar, es totalmente responsable moral, pues sabe desde un primer momento lo que va a hacer, es consciente de las muertes y también de que es libre de abandonar o negarse a hacer algo semejante. Un gesto que realmente sería valiente y heroico, no como achacar su propio remordimiento a una orden impuesta por una categoría superior.
    -Yo creo que serías igual de responsable aunque la decisión fuese mucho más difícil. Parece que compensa perder tu vida por salvar la de cientos, pero claro, es tu vida… Aquí ya intervendrían muchos factores, pero siendo justos y manteniendo la mente fría elegiría la alternativa de mi fusilamiento. Pues además de salvar mi conciencia de una vida atormentada, pensando en todas las vidas que he quitado (lo cual tarde o temprano me llevaría al suicidio) salvo la de muchas otras personas, y sirvo como ejemplo para muchos otros militares que pensasen como yo y que igual no se atrevían a negarse. Si esta idea se hiciera más popular el código se anularía y posiblemente una gran parte de los amasacres también, puesto que no pueden fusilar a todo el mundo y si todos se niega a hacerlo, a no ser que los altos cargos se ensucien las manos, cosa que no van a hacer, esto terminaría.

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  20. 1. De en la situación de ese empresario echaría a los 10 trabajadores, dándoles estupendo finiquito con una carta en la que les expliquemos la causa de su despido,y aumentaría el salario a los trabajadores restantes. Lo haría no por ahorrarme dinero sino, para mantener una buena imagen de la empresa, y para que los trabajadores restantes sepan que son valorados, y halla una producción en armonía.
    2. De ser el dueño de una cadena de televisión denegaría rotundamente la creación de un programa de ese estilo. No ganaría tanto dinero, pero sería yo, y la gente vería lo que es televisión de calidad y no lo que echan ahora.
    3. No podría mandar hacer unos estudios simplemente por que muy bien que se le den. Si mi hijo quiere ser mozo de almacén, y lo desea, y también independencia económica, yo le apoyaría tanto como si quisiese ser físico.
    4. Simplemente si fuera estadounidense, estaría en contra de todo lo que significa, pero haciendo un esfuerzo, y poniéndome en situación, iría al juicio y mi voto sería inocente.
    5. De enterarme de de que mi marca favorita usa a niños como mano de obra, simplemente dejaría de comprarla.

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  21. 1.DILEMA DEL CIENTÍFICO

    Yo nunca participaría, ni en la ciencia ni en ningún lugar, en el que se investigara o se avanzara en matar mejor y más rápidamente a el mayor número de personas posible.

    Me parece que la ciencia no puede ni debe de ser neutral aunque en la realidad, lo es, y es la razón de que existan técnicas nuevas para matar o enfermar más rápido cuando paradojicamente día tras día oimos nuevos avances en la medicina, muchas veces proyectos que necesitan ayudas públicas que no reciben, mientras que otros con fines no muy curativos, si que los reciben.

    Además de todo esto, ¿qué iba a pensar todo el mundo cuando se supiera que la razón de la muerte de personas está estrechamente relacionada contigo y tus descubrimientos? ¿Se podría hablar de participación en un asesinato?

    2. DILEMA DEL AGENTE SECRETO

    Suena muy heroico decir que denunciaría los hechos, aunque mi propia vida se viera amenazada y, aunque primero me tendría que ver realmente en esta situación, yo creo que no dudaría en alertar de las técnicas que utiliza la agencia secreta. Se comenta muchas veces que las agencias de espionaje actuan por la seguridad nacional y que con esas conductas de torturas o escuchas nos ahorran muchas desgracias, muchos asesinatos o muchos atentados.

    Me parece que por encima de todo esto está la propia seguridad e intimidad de cada uno y por supuesto los Derechos Humanos, algo de lo que nos solemos olvidar fácilmente. Nunca ni por ninguna razón se deben violar los derechos fundamentales e individuales de una persona y por eso yo s íqeu condenaría estos actos.

    Es verdad que si nombrarn nuevos cargos podría empezar todo otra vez, pero al menos desde mi comportamiento si que se podría empezar a cambiar el sistema. Además, ¿alguna vez se plantea el hecho de meter a un ladrón o no en la cárcel por la razón de que quedan muchos sueltos por la calle?

    3. DILEMA DE LA PRENSA ROSA

    Yo seguiría los comportamientos 3 y 4.

    Denegaría el programa por que atenta contra la integridad de cada uno y la intimidad y también, aunque esto sea un poco hipócrita, para atraer público contrario a la prensa rosa a mi cadena. Ya que mi cadena perdió audiencia con la denegación del programa de prensa rosa, hay que aprovechar el tirón mediático que esto pueda tener. A parte de todo esto, la prensa rosa me parece el entretenimiento televisivo más inútil y sensacionalista que existe.

    4. DILEMA DEL DERECHO DE ADMISIÓN

    Aunque dejara solo a mis amigos yo iría a denunciar el caso a la policía y depués a una asociación que defendiera los derechos de los inmigrantes. por supuesto no volvería a entrar a la discotea por muy famosa que fuera.

    En el derecho de admisión en estos casos, me parece que se insulta a la palabra “derecho”, usándola para excluir de un lugar a personas que tienen el defecto de ser diferentes a la mayoría

    5. DILEMA DE LA PENSA DE MUERTE

    Es increible que la pena de muerte todavía se permita en algunos países del mundo. Con eso comienzo mi opinión.

    Me declararía insumiso, a pesar de las sanciones, porque la pena de muerte me parece algo ilegal e inmoral. No podría soportar ser partícipe en una votación en la que se está seguro que el resultado significa el asesinato de una persona, aunque sea un asesino.

    Aún añadiría más: si me fuera posible intentaría marchar del lugar donde vivo y buscar trabajo y una nueva vida en otra ciudad (en este caso otro estado) en el que la pena de muerte no estuviera permitida.

    No quiero ni pensar en la idea de tener la mente tranquila después de decir «Sí» a aplicarle la pena de muerte a una persona

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  22. 1er Dilema: La neutralidad moral de los científicos

    Sin duda alguna yo apoyo que los científicos tengan una neutralidad moral. Los científicos no son responsables del uso que se les de a sus inventos y descubrimientos,ya que ellos no pueden controlar todos sus usos posibles. Por esa regla de tres, no viviríamos en un mundo con tecnología, la electricidad: verjas electrificadas, los motores y los vehículos: grandes vehículos bélicos (tanque, aviones de combate...), estos son solo dos ejemplos de los usos que se les ha dado a otros inventos, igual algunos son más propicios a ser usados bélicamente, si, pero de esas mismas investigaciones también se puede sacar su lado bueno. Haciendo referencia al ejemplo puesto en este dilema, diré que esos científicos sabían que tendría fines bélicos, pero también sabían que la Alemania nazi estaba trabajando para obtenerla. Por eso numerosos científicos se reunieron y la obtuvieron antes que Alemania, pero la decisión de usarla fue del presidente, no de ellos. Y si no la hubieron descubierto, probablemente la hubiera conseguido Alemania.

    2o Dilema: El amigo de la infancia

    Yo quedaría con él, pero en caso de que no pudiéramos hablar sin miedo a que la respuesta pudiera conllevar siempre una discusión. Por el contrario, si pudieramos mantener una conversación fluida a veces desde el mismo punto de vista y otras veces no, volvería a quedar con él. Ya que para mi una de las cosas mas importantes que yo valoro en un amigo es poder tener una conversación fluida. No me gustaría salir con un amigo e ir por la calle sin hablar completamente en silencio, prefiero ir por la calle con un amigo con el que pueda ir hablado o debatiendo.

    3er Dilema: Juez, jurado y verdugo

    Yo aceptaría a formar parte de dicho jurado ya que es mi obligación como ciudadano. Aunque estuviera en contra de la pena de muerte, tendría que participar como jurado por que es una obligación, igual que tienes que hacer otras cosas que no te gustan. Tu tienes que decidir si esa persona ha cometido o no el crimen, y la sanción (en este caso la pena de muerte) ya está establecida en las leyes de dicho país.

    4o Dilema: Paises subdesarrolados

    Muy probablemente y analizándolo fríamente, ya que la vida no vale nada, en tu ppaís no tienes ninguna una opción, estas viendo como tu familia pasa hambre, sabes que si llegas a un país desarrollado puedes tener un empleo y un sueldo, buscaría otros remedios, pero si no los hubiera, me jugaría la vida para poder llegar a un país desarrollado.

    5o Dilema: Marcas Multinacionales

    ¿Qué más les da a las grandes multinacionales una prenda arriba o una prenda abajo? Si me gustasen sus prendas y además fuesen más baratas, yo compraría la ropa de esa marca. Por que a estas empresas les da igual una prenda mas que menos. Sinceramente, si me gustan, yo sería egoísta.

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  23. 1-Dilema del empresario: yo no despediría a los empresarios, porque son personas que han trabajado para la empresa y siempre han cumplido, de forma correcta, con su función y mientras la empresa vaya bien, pueda cubrir mis necesidades, las de la empresa y pagar a los trabajadores, el sistema será el mismo de siempre. Si la empresa fuese en declive y se perdiera dinero al cabo de los años, habría que hacer cambios en la plantilla. Pero los cambios no serían lo mismo que si despidiera a los empleados solo pensando en el dinero que podría ganar yo.

    2-Dilema del agente secreto: yo no diría nada, porque aunque se estén violando algunos derechos, puede que las personas que sufran estas violaciones sean personas malas y que esta sea la única forma de que ayuden y que hablen para servir a las investigaciones. Si estas violaciones llegaran a un límite denunciaría estas acciones, pero tendría que asegurarme de esconderme y protegerme bien porque estas personas empezarían a espiarme a mí y son personas muy peligrosas y con muchos contactos.

    3-El dilema de la cadena de televisión: elegiría denegar el programa con el fin de crear una imagen de cadena de televisión seria y así captar a espectadores contrarios a este tipo de espacios. Yo creo que hay mucha gente que prefiere oír noticias reales, en vez de estos cotilleos, por lo que no se perdería mucha audiencia y en mi opinión estas noticias no hacen más que hundir la reputación de otras personas con acusaciones que pueden ser o no verdad y someter a la audiencia a vivir engañados acerca de la situación política, económica y social de su país.

    4-El dilema del los padres: yo le diría a mi hijo que debería seguir estudiando, lo argumentaría e insistirá durante bastante tiempo. Si mi hijo me hace caso y decide seguir formándose yo sé que es lo mejor para él y me pondría muy contenta; pero si insiste en ponerse a trabajar le dejaría y le avisaría de que cuando ya no quiera trabajar en un supermercado no le aceptarían en un trabajo mejor, por la poca formación que tiene y que al final tendría que volver a ponerse a estudiar en una escuela especial para adultos.

    5-Dilema de la novela "La casa sombría": estoy de acuerdo con lo que dice Charles Dickens, pienso que lo principal sería acabar con los problemas de nuestro país, dando alimentos y ayudando a los más necesitados, y luego, cuando la situación de nuestro país sea estable y se haya solucionado la crisis que actualmente tenemos; podríamos colaborar todos para destinar ayudas a los demás países o continentes del mundo con necesidades, como África donde las ayudas nunca son suficientes. Además no creo que la señora tenga recursos suficientes para atender ni a todos los cercanos a ella, ni a todos los africanos.

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