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miércoles, 10 de marzo de 2010

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Texto 1

HUME: RELACIONES DE IDEAS Y CUESTIONES DE HECHO

Todos los objetos de la razón o de la investigación humanas pueden dividirse de modo natural en dos clases, a saber, relaciones de ideas y asuntos de hecho. De la primera clase son las ciencias de la Geometría, el Álgebra y la Aritmética y, en pocas palabras, toda afirmación que sea cierta intuitiva o demostrativamente. Que el cuadrado de la hipotenusa es igual al cuadrado de los dos lados es una proposición que expresa una relación entre esas figuras. Que tres por cinco es igual a la mitad de treinta expresa una relación entre esos números. Las proposiciones de esta clase pueden ser descubiertas por la mera operación del pensamiento, sin dependencia de que haya nada existente en el universo. Aunque nunca hubiera un círculo o un triángulo en la naturaleza, las verdades demostradas por Euclides retendrían por siempre su certeza y evidencia.

Los asuntos de hecho, que son los segundos objetos de la razón humana, no se averiguan de la misma manera, ni es nuestra evidencia de su verdad, por grande que sea, de naturaleza semejante a la anterior. Lo contrario de todo asunto de hecho es siempre posible; pues nunca puede implicar una contradicción, y es concebido por la mente con la misma facilidad y distinción como si ajustase perfectamente a la realidad. Que el sol no salga mañana es una proposición no menos inteligible y que no implica mayor contradicción que la afirmación de que saldrá. Sería vano, por tanto, intentar demostrar su falsedad. Si fuera demostrativamente falsa, implicaría una contradicción y nunca podría ser concebida distintamente por la mente.

[...]

Cuando recorramos las bibliotecas persuadidos de estos principios, ¿qué destrozos tendríamos que hacer? Si tomamos en nuestra mano cualquier volumen de teología o metafísica escolástica, por ejemplo, preguntemos: ¿Contiene algún razonamiento abstracto acerca de la cantidad o el número? No. ¿Contiene algún razonamiento experimental acerca de asuntos de hecho y existencia? No. Arrojémoslo entonces a las llamas: pues no puede contener sino sofística y engaños.

Hume, Investigación sobre el entendimiento humano, IV, i y XII, iii.

CUESTIONES:

1. Explique brevemente el significado general de las siguientes expresiones: “ideas”, “contradicción”, “razonamiento abstracto” y “razonamiento experimental”. (2 puntos)

2. Desarrolle el contenido del texto haciendo especial hincapié en su estructura conceptual y argumental. (3 puntos)

3. Enmarque el contenido del pasaje en el contexto de la filosofía empirista de Hume, en contraste con la filosofía racionalista continental, y relaciónelo con la teoría humeana de la causalidad. (3 puntos)

4. Haga un esquema, mapa conceptual o cuadro sinóptico en el que quede reflejada la estructura conceptual y argumentativa del texto. (2 puntos)

UN EJEMPLO PARA CORREGIR EN CLASE


CUESTIONES:
1. Explique brevemente el significado general de las siguientes expresiones: “ideas”, “contradicción”, “razonamiento abstracto” y “razonamiento experimental”. (2 puntos)

Ideas: según Hume, son aquellas percepciones cuya fuerza y vivacidad era mucho menor (más débil) con respecto a las impresiones. Estas Ideas, que se forman en el intelecto, es decir, las pensamos (que no sentir), surgen a partir de las impresiones. Esto quiere decir que no son las percepciones son dependientes (no originarias, prioritarias) y, por tanto, ya no hablamos de ideas innatas.

Contradicción: Hume la utiliza para distinguir entre dos tipos de proposiciones: las relaciones de ideas de la Aritmética, Álgebra y Geometría y las de datos de hechos. Las primeras, por ejemplo, se basan en el principio de no contradicción (un triángulo tiene 3 ángulos y no puede tener 4) y las segundas se basan en el principio de contradicción, es decir, que si puede implicar una contradicción porque el hecho siempre es posible.

Razonamiento abstracto: se refiere a aquel razonamiento que toma forma en el intelecto, es decir, nosotros no hemos podido desarrollarlo a través de la experiencia con los sentidos. Pertenece pues, a un razonamiento propio del racionalismo que se identifica con la “idea”.

Razonamiento experimental: es aquel razonamiento con el que Hume se refiere al conocimiento que obtenemos a través de las percepciones (sensaciones). Se identifica con la “impresión” de Hume, por tanto. Del mismo modo, pertenece al un razonamiento propio del Empirismo.


2. Desarrolle el contenido del texto haciendo especial hincapié en su estructura conceptual y argumental. (3 puntos)

En el texto, Hume viene a explicar las distinciones entre las relaciones de ideas y Datos de hecho.

Así, de primera mano, nombra a las dos y comienza con las de relaciones de ideas; a estas pertenece la Aritmética, Álgebra y Geometría, es decir, todo aquello demostrable e intuitivo. Para visualizar lo que nos viene a decir, pone varios ejemplos como el de la hipotenusa, que es igual al cuadrado de los dos lados (establecen ambas figuras una relación, y dicha afirmación es demostrable). Así, Hume nos viene a decir que las relaciones de ideas son aquellas que resultan de operar en el intelecto; es decir, que no abarcan aquello que exista o pueda existir en el mundo.

Una vez dicho en qué consisten las relaciones de ideas, pasa a los hechos de datos, los cuales no se averiguan de la misma manera; en los hechos, puede darse la posibilidad de que ocurra lo contrario, es decir, que no implica una contradicción. A continuación, nos advierte de que en la proposición “El sol no saldrá mañana” es absurdo intentar demostrar su falsedad, pues no hay una contradicción lógica a dicha proposición que pueda estar segura de ello (bien es posible que el sol si salga o no). Si se pudiese demostrar que si es falsa, ya implicaría una contradicción, con la consecuencia de que no estaríamos hablando de datos de hecho porque no se advertiría de forma distinta en la mente.

Hume , en el fragmento último, acaba haciendo una crítica total a la metafísica y a la teología, es decir, a las demostraciones de Dios y a la ciencia que estudia al conjunto de la realidad mediante el ser y sus principios fundamentales (sustancia, sujeto, Dios), puesto que no contienen ningún razonamiento racional ni experimental. Con gran rotundidad, “envía a las llamas” dichos volúmenes puesto que sólo contienen, según él, mentiras y sofística.


3. Enmarque el contenido del pasaje en el contexto de la filosofía empirista de Hume, en contraste con la filosofía racionalista continental, y relaciónelo con la teoría humeana de la causalidad. (3 puntos)

En el texto, como se ha comentado, trata de una de las doctrinas más importantes dentro de la filosofía de Hume; es la distinción entre dos tipos de objetos que según Hume, pertenecen a la razón humana: las relaciones de ideas y los datos de hecho.

Bien como señala Hume en el texto, las relaciones de Ideas se corresponde con todas aquellas proposiciones que se limitan a operar sobre contenidos ideales, es decir, independientemente de lo que exista en el universo. Así pues, esos ejemplos establecidos en el texto nos sirven como apoyo para comprender que hay una relación entre ideas: la multiplicación de cinco por tres es igual a la mitad de treinta establece dicha relación entre números, como bien indica Hume y así con la demostración de la hipotenusa. Bien entonces, vemos cómo dichas relaciones de ideas se corresponden con la Aritmética, Álgebra y Geometría y todo aquel conocimiento que pueda ser demostrable y, por tanto, que no conlleve a su contradicción.

Sin embargo los segundos objetos, los datos de hecho, no se averiguan de la misma forma. Hume nos pone una proposición como ejemplo en el texto: “Mañana no saldrá el sol”. En el caso de los datos de hecho, los hechos siempre pueden tener la posibilidad de que se dé su contrario, es decir, puede implicar una contradicción. Con esta proposición, decir que “mañana no saldrá el sol”, es igual de posible que ocurra su contrario (que salga el sol), pues no podemos asegurar mediante una demostración lógica (como en las anteriores) de que eso sea falso.

Pero antes de hablar del último fragmento del texto, se debe explicar en qué consiste la teoría de Humey, sobretodo, la causalidad. Debemos de partir del hecho de que a Hume no le satisfacía el sentido con el que Locke empleaba el término “idea”. Así es por lo que, atendiendo a diferente contenido en el conocimiento, llegando a diferenciar impresión e idea. La impresión, según Hume, es aquella percepción fuerte e intensa que abarca la amplitud las sensaciones, las emociones y las pasiones mientras que la idea es una percepción débil que se funda en el pensamiento, mientras que la impresión se siente. La percepción prioritaria y originaria siempre va a ser la impresión; la idea sólo sigue a esa impresión, pues Hume le da mayor importancia al sentir que al pensar. Con esto, ya podemos ver la diferencia abismal con respecto a racionalistas como Descartes; mientras que Descartes habla de la Razón como un don que todos debemos emplear de forma correcta para hallar conocimientos verdaderos mediante buenos razonamientos, Hume trata en un segundo lugar al pensamiento, como portadora de conocimientos vagos de las impresiones. Además, Hume con el hecho de considerar a las impresiones cmo originarias, descarta que las ideas sean innatas (no existían en nuestra mente anteriormente) en contraposición con lo que defendería Descartes.

Hume hablaría también de dos tipos de impresiones: unas sencillas y otras complejas. Las impresiones complejas nos pueden ser dadas al pensamiento simplemente como copia de las impresiones complejas (por la memoria) o bien mediante unas combinaciones múltiples de ideas simples en nuestro intelecto. De esta forma, no solo gracias a la memoria si no a la facultad de la imaginación, podemos asociar varias ideas y variarlas. Las ideas simples, según Hume, tienden a agruparse entre sí en nuestro intelecto. El vínculo que hace posible esa asociación no es más que una serie de propiedades: la contigüidad en el tiempo y en el espacio, la semejanza, la causa y el efecto, pues no es posible que dichas ideas se unan entre sí regularmente sin más.

Siguiendo entonces con esas propiedades, Hume nos habla especialmente de una: la causalidad. Para saber si una idea es verdadera, se ha de identificar con una impresión existente. Si no se asemeja a dicha impresión, entonces hablaremos de una idea ficticia. Pues bien, si aplicamos esto a la causalidad, sólo podemos hacer referencia a aquellas impresiones actuales, nunca venideras puesto que no conocemos las impresiones que se sucederán en el futuro. Nuestra certeza de lo que va a ocurrir no es más que una inferencia causal. Lo advertimos cuando ponemos un cazo con agua sobre el fuego, que, según sabemos por las características de cada uno y por la continua repetición (contigüidad de ambos elementos en espacio y tiempo) tendrá que calentarse el agua. Sin embargo, ¿dónde encontramos la necesidad de que eso vaya a ocurrir? ¿Cómo sabemos con certeza que la impresión de agua caliente se va a dar si no podemos más que tener impresiones actuales? Así pues, Hume rechaza el principio de causalidad puesto que este supuesto no se basa en una demostración; solo se debe a la observación de una regularidad. Con este principio, se opone completamente a Descartes y a los racionalistas en general, incluso en Locke y la física de Newton. El conocimiento, dice Hume n contra de los racionalistas, debe fundarse en las impresiones que tenemos de ella, de las sensaciones. Así es como el hombre solo conoce por las percepciones, por lo que no puede conocer nada del universo si tenemos en cuenta de que no todos los seres perciben de la misma manera. Cae entonces en un escepticismo pero moderado, pues si negase el mundo, no habría sentido en afirmar las impresiones como percepciones vivas.

En el fragmento último del texto, se advierte la contrariedad de Hume ante la metafísica y la Teología. Hume, siendo un empirista que demuestra un escepticismo (no obstante, moderado) ante la imposibilidad del ser humano de conocer el universo, ve en dichas ciencias engaños y pura sofística (palabrería, podríamos decir). De hecho, él tacha rotunda y tajantemente los principios de la Metafísica: la sustancia, el sujeto y Dios. La sustancia, al no ser una impresión no puede existir, pues en su teoría afirmaría que para saber que una idea era cierta debía ser semejante a una impresión. Por otra parte, el sujeto tampoco puede darse ya que no tenemos una experiencia de nuestro yo, aunque es cierto que tenemos impresiones de cosas que nos ocurren con contigüidad, causalidad y semejanza (por eso es por lo que creemos en la existencia de un sujeto). Sin embargo, esto corresponde a la causalidad y por tanto, desechamos dicha creencia. Y, por último ¿qué impresión tenemos de Dios? Hume desecha por completo la demostración de San Anselmo, pues además se basa en el principio de causalidad (Dios como primer motor, causa del movimiento


4. Haga un esquema, mapa conceptual o cuadro sinóptico en el que quede reflejada la estructura conceptual y argumentativa del texto. (2 puntos)


SEGÚN HUME, DOS TIPOS DE OBJETOS DE LA RAZÓN HUMANA:


RELACIONES DE IDEAS



ASUNTOS DE HECHO


Corresponde a ARITMÉTICA, ÁLGEBRA Y GEOMETRÍA(hechos demostrables e intuitivos)



No implica contradicción. (No como las relaciones de Ideas)

Se opera en el intelecto; nunca en aquello que pueda abarcar lo que existe o pueda existir.

Concebido por la mente con la misma facilidad y distinción como si ajustase perfectamente a la realidad

CRITICA A METAFÍSICA Y TEOLOGÍA à engaños y pura sofística/ sin razonamiento abstracto o experimental.

CRITERIOS DE CORRECCIÓN:
1. Se otorgarán 0,5 puntos por la explicación adecuada de cada una de las cuatro expresiones propuestas.

2. Corresponderán 1,5 puntos a quienes den una explicación - no una mera reproducción- razonablemente coherente del contenido del texto. Los 1,5 puntos restantes se otorgarán a quienes adviertan que en el texto se comienza estableciendo la distinción entre relaciones de ideas y asuntos de hecho, se ilustra cada uno de los términos de esta distinción y, finalmente, se extrae una consecuencia radical de la aplicación de la distinción mencionada.

3. Se asignarán los tres puntos correspondientes a esta cuestión de la siguiente manera:

- 1 punto por la contextualización del texto en la filosofía empirista de Hume;

- 1 punto por el contraste del empirismo británico con la filosofía racionalista continental;

- 1 punto por la puesta en conexión del texto con la teoría de Hume acerca de la causalidad.

4. Se otorgará la puntuación máxima, 2 puntos, a quien, con la fórmula que elija, diferencie al menos los ingredientes señalados en los criterios para la cuestión 2.

Texto 2

HUME: LA CAUSALIDAD: CONTIGÜIDAD, PRIORIDAD Y CONJUNCIÓN CONSTANTE

Con el fin [...] de entender estos razonamientos [sobre asuntos de hecho], hemos de estar perfectamente familiarizados con la idea de causa; y con este fin, hemos de buscar en torno a nosotros para hallar algo que sea la causa de otra cosa. He aquí una bola de billar quieta sobre la mesa y otra bola que se mueve hacia ella con rapidez. Las dos bolas chocan; y la bola que anteriormente estaba en reposo adquiere ahora un movimiento. Este es un caso tan perfecto de la relación de causa y efecto como cualquier otro que conozcamos, sea por sensación sea por reflexión. Examinémoslo por tanto. Es evidente que las dos bolas entraron en contacto antes de que fuese comunicado el movimiento y que no hubo intervalo alguno entre el choque y el movimiento. La contigüidad en tiempo y lugar es, por lo tanto, una circunstancia requerida para la operación de todas las causas. Es evidente similarmente que el movimiento que fue la causa es anterior al movimiento que fue el efecto. La prioridad en el tiempo es, por lo tanto, otra circunstancia requerida en toda causa. Pero esto no es todo. Probemos con otras bolas del mismo género en una situación similar y siempre hallaremos que el impulso de la una produce movimiento en la otra. Hay aquí, por lo tanto, una tercera circunstancia, a saber, la de una conjunción constante entre la causa y el efecto. Todo objeto similar a la causa produce siempre algún objeto similar al efecto. Más allá de estas tres circunstancias de contigüidad, prioridad y conjunción constante nada puedo descubrir en esta causa. La primera bola está en movimiento; toca a la segunda; inmediatamente la segunda se pone en movimiento; y cuando pruebo el experimento con las mismas o semejantes bolas, en las mismas o semejantes circunstancias, encuentro que al movimiento y contacto de una de las bolas sigue siempre el movimiento de la otra. Por más vueltas que le dé a este asunto, y por más que lo examine, no puedo hallar nada más.

Hume, Compendio de un Tratado de la naturaleza humana..

CUESTIONES:

1. Explique brevemente el significado de las expresiones “causa /efecto”, “contigüidad” , “prioridad en el tiempo” y “conjunción constante”. (2 puntos)

2. Desarrolle el contenido del texto enmarcándolo dentro del contexto del empirismo filosófico de Hume. (3 puntos)

3. Enmarque el contenido de este texto dentro del contexto del debate entre racionalistas y empiristas en la Edad Moderna. (3 puntos)

4. Mediante un esquema, mapa conceptual, cuadro sinóptico, u otra fórmula alternativa, ponga de manifiesto la estructura conceptual y argumentativa del texto. (2 puntos)

CRITERIOS DE CORRECCIÓN

1. Se otorgarán 0,5 puntos por la explicación concisa y precisa de cada una de las cuatro expresiones propuestas.

2. Corresponderán 1,5 puntos a quienes den una explicación, no una mera reproducción, razonablemente coherente del contenido del texto. Los 1,5 puntos restantes se otorgarán a quienes logren enmarcar los tres criterios de contigüidad espaciotemporal, prioridad temporal y conjunción constante en el resto de los elementos de la crítica de la causalidad de Hume: la crítica de la noción de una conexión necesaria, el papel de la “costumbre”, etc.

3. Corresponderán 1,5 puntos a quienes tracen las líneas generales del debate entre racionalistas y empiristas. Los 1,5 puntos restantes se adjudicarán a quienes ejemplifiquen ese debate centrándolo en el asunto de hecho de la relación causal.

4. Se otorgará la máxima puntuación, 2 puntos, a quien, con la fórmula que elija, diferencie al menos las siguientes partes:

?? la presentación: de la relación causal como uno de los “asuntos de hecho”, en cuanto distintos de las “relaciones de ideas”;

?? el ejemplo de las bolas de billar;

?? los tres ingredientes que aparecen en el ejemplo: contigüidad espacio-temporal, prioridad temporal y conjunción constante; y

?? la imposibilidad de hallar ningún otro ingrediente en la situación descrita

UN EJEMPLO PARA CORREGIR EN CLASE

CUESTIONES:
1. Explique brevemente el significado de las expresiones “causa /efecto”, “contigüidad”, “prioridad en el tiempo” y “conjunción constante”. (2 puntos)

Causa/efecto: se refiere Hume, con ello, a la idea de causa como aquello que produce una relación entre dos objetos mientras que el efecto es la consecuencia de esa causa que puso en relación esos elementos. Para que se produzca la causa, hay otras circunstancias (espacio/tiempo) que deben darse. El principio de causa, en la doctrina de Hume, va a ser criticada por él mismo.

Contigüidad: con ello Hume destaca una de las circunstancias importantes para que se produzca la causa: que los objetos que vayan a establecer una relación estén situados en un mismo tiempo y en un mismo espacio para que dicha causa se presente o no varíe.

Prioridad en el tiempo: otra de las circunstancias que Hume señala que han de requerirse para a causa. En toda causa, hay un primer movimiento que hace que se produzca otro y así desencadenamos en el efecto.

Conjunción constante: con los mismos objetos, en las mismas circunstancias y con el mismo procedimiento, se puede decir que hay una regularidad, es decir, una repetición de la causa.

2. Desarrolle el contenido del texto enmarcándolo dentro del contexto del empirismo filosófico de Hume. (3 puntos)

Con fin de establecer que es la causalidad (en relación con los asuntos de hecho), Hume nos hace ver a través de un sencillo ejemplo como es el movimiento de dos bolas de billar, en qué consiste y cuáles son las circunstancias que han de darse para que la causa se produzca.

Así pues, analiza con detenimiento cada una de las circunstancias con dicho ejemplo. Inicia así que, si sabemos en qué consiste la causa, solemos entonces buscar en nuestro entorno algo que sea la causa de otro. El ejemplo del billar es, según lo que parece, el ejemplo que más satisface a Hume para poder explicar la causa: hay dos bolas, una quieta y otra que se mueve rápidamente hacia ella; chocan entre ellas y la pelota en reposo, adquiere movimiento. Aquí Hume nos hace ver como la contigüidad de tiempo y espacio, es decir, el hecho de que ambas se encontrasen en esa posición y en ese mismo tiempo, es una de las circunstancias que ha de haber para que se produzca las causas (generalizando). Otra circunstancia que podemos sacar de esa experiencia con las bolas de billar es que se produjo un movimiento anterior de la bola hacia la que está en reposo (causa) para producir el otro de la bola en reposo (efecto, por lo tanto, la prioridad en el tiempo también es una circunstancia para que la causa se produzca. Además de estas dos, con otras bolas iguales y en situación semejante, siempre habrá un impulso que produce movimiento en la otra. He aquí otra circunstancia entonces: la conjunción constante entre la causa y el efecto.

Es entonces cuando Hume, a parte de esas tres circunstancias que hacen posible que descubra la causa, advierte entonces que las mismas o semejantes bolas en las mismas circunstancias, si se volviese a producir el movimiento de la primera, siempre iba a tocar en la segunda y producir un movimiento también en ésta. Hume concluye diciendo que por mucho que vuelva repetirlo, ya no encuentra nada más.


3. Enmarque el contenido de este texto dentro del contexto del debate entre racionalistas y empiristas en la Edad Moderna. (3 puntos)

Tanto el empirismo como el racionalismo, surgieron como corrientes filosóficas que se despegaban al fin del marcado carácter etnocentrista que se venia dando durante toda la Edad Media. Ambos se originan en el siglo XV-XVI con un nuevo pensamiento basado en el antropocentrismo, gracias a hechos como los descubrimientos científicos, y aunque es cierto que comparten mismas inquietudes (pretenden explicar el conocimiento, saber en que consiste, si el ser humano tiene la posibilidad de conocer sin límites, que herramientas utilizamos para conocer, etc.), uno va a tomar como referencia el método de la física para desarrollar estos temas mientras que el otro se basa más en el método que utiliza la matemática. Así es por lo que hablamos de estas dos corrientes:

El racionalismo, siendo Descartes uno de sus mayores representantes, toma este segundo método: el de la matemática. Así el racionalismo se basará en la adquisición de los conocimientos verdaderos a partir de correctos razonamientos del intelecto, es decir, considera a la mente humana como un don único e innato, el cuál ha de usarse de manera correcta. Por eso, se le denomina Racionalismo. Así, el método utilizado será la deducción, es decir, a partir de un conocimiento verdadero evidente, se van a ir conociendo los demás. Aquí pues, el conocimiento no tendrá límites (pues no podremos conocer los conocimientos de nuestra experiencia)

El empirismo, por su parte, siendo Hume uno de sus mayores representantes, tomará el método de la física, es decir, lo experimental, de ahí el término “empirismo”. Es entonces un método inductivo puesto que a partir de las particularidades que se observan en entorno que nos rodea (mediante los sentidos), nosotros podemos hacer unas leyes de generalización. Así pues, y según esto, el conocimiento tiene límites.

Como podemos observar, se diferencia y contradicen una y la otra. Entre estas dos corrientes siempre hubo, por supuesto, autores que rechazaban o criticaban aquella corriente que no creía ser la correcta.

Así pues, Descartes habla de ideas innatas (dentro de la clasificación de Ideas que hace) de nuestra razón, es decir, que siempre han estado en nuestro intelecto unas ideas. Para explicar de dónde proceden, se ayuda de la idea de infinidad, con la que identifica a Dios, puesto que dicha idea no pertenece a los otros dos tipos de ideas (adventicias y facticias) y lo demuestra mediante una serie de argumentos ontológicos, noológicos y de necesidad que, sin embargo y como posteriormente se le criticaría, no parecen ser muy convincentes. Hume, es todo lo contrario; aparte de criticar a Descartes, incluso criticaría a un propio empirista, Locke. Bien pues, Hume parece, como empirista, diferenciar entre dos tipos de conocimiento según su contenido: impresiones o ideas; dice de las primeras que son aquellas sensaciones que percibimos con mayor fuerza porque las sentimos, y no pensamos, como las ideas. Así pues, las impresiones son el conocimiento más auténtico y con esto, desecha entonces que las Ideas sean innatas: las ideas son percepciones de menor fuerza y rigor que las que obtenemos de los sentidos, es decir, otorga mayor autenticidad aquello que percibimos que aquello de nuestro pensamiento. Con esto, está claro cómo se opone a la postura racionalista. No considera la razón como un Don; priman las sensaciones frente al pensamiento.

Hume sólo contemplará como conocimientos ciertos aquellos que provienen de la naturaleza y, por tanto, también el conocimiento tendrá sus límites puesto que no todos los seres perciben la realidad del mismo modo (varias realidades) y entramos, entonces, en un escepticismo (moderado, sin embargo). Por supuesto, autores racionalistas como Descartes creen en un pensamiento sin límites, pues al demostrar un Dios (idea de Dios como algo bueno y perfecto), éste no puede ser el genio maligno; no puede estar induciéndonos al error, pues es bueno y, por tanto, será el garante del conocimiento; podremos conocer todo sin límite.

A Hume, la idea de Dios (teología), como la metafísica, la rechazaría y criticaría tajantemente con una serie de argumentos, pues cree que dichas ciencias se basan en una causalidad que el rechaza. Así, los principios de la metafísica como la sustancia y el sujeto, no pueden ser válidos, al igual que la existencia de Dios; la sustancia no es una impresión, no es algo que nosotros podamos sentir, y, por tanto, al ser una idea sin impresión previa, no existe; el sujeto, por otro lado, tampoco, aunque sea cierto que el hecho de encontrarnos con una contigüidad, semejanza, causa y efecto en una serie de hechos nos induce a creer en un sujeto, dicha asociación se basa en el principio de causalidad. Por último, Dios no es ninguna impresión y sigue con el principio de causalidad (Dios como primer motor, garante del conocimiento, etc).

Vemos entonces, como las discrepancias entre uno y otro son latentes. Ambos, trataran las mismas cuestiones pero cada una por su propio método, a saber el racional o el experimental.


4. Mediante un esquema, mapa conceptual, cuadro sinóptico, u otra fórmula alternativa, ponga de manifiesto la estructura conceptual y argumentativa del texto. (2 puntos)

EXPLICACIÓN DE LA CAUSALIDAD Y LAS CIRCUNSTANCIAS DE ÉSTA (CONTIGÜIDAD, PRIORIDAD Y CONJUNCIÓN CONSTANTE) SEGÚN HUME:

Partiendo de la idea de causa, intentamos buscar la causa de lo que nos rodea. Sencillo ejemplo: bolas de billar

Se plantea que: una bola de billar en movimiento choca contra otra en reposo y en ésta última produce un movimiento.

1.- Circunstancia Contigüidad: ambas se encontrasen en el mismo tiempo y mismo espacio es una de las condiciones que se dan en toda causa.

2.-Circunstancia Prioridad tiempo: Antes es el movimiento de la causa y después el del efecto. Esto ha de producirse en toda causa.

3.-Circusntancia Conjunción Constante: en situación semejante (circunstancias) se da el caso de que sucede lo mismo.

POR MUCHO QUE SIGA PRODUCIÉNDOSE LO MISMO, NO OCURRIRE NADA DISTINTO. Hume queda bloqueado en busca de algo más.